

Y ,al final, España ha quedado apeada de la lucha por las medallas en el Mundial de Turquía. Aunque en muchos medios se considera que la victoria de Serbia sobre España en los cuartos de final del campeonato del mundo de Turquía solo es un leve fallo, desde mi punto de vista es mucho más ya que salvo el quinteto titular, con la excepción de Rubio, el resto del equipo no ha estado a la altura. Por lo tanto, ocho de los doce jugadores no rindieron a su nivel y eso entra en la responsabilidad del seleccionador, quien salvo en los octavos de final ante Grecia, no ha sabido sacar provecho a sus jugadores. El problema de España ante Serbia comenzó con el quinteto titular donde la altura y rapidez de los serbio no pudo ser contrastada por los nuestros mucho más bajitos en los puestos de alero y ala-pivot a pesar de la presencia de Alex Mumbrú y Victor Claver en el banquillo, quien ha sido infrautilizado en este campeonato. A este escollo hay que unir la baja forma de nuestros bases a lo largo de toda la competición con un Ricky Rubio que hasta que no empiece a aportar ofensivamente seguirá estancado o en retroceso con un Raúl López que no es ni la sombra del jugador que fue y con un Llull poco productivo como escolta quienes en ningún momento han sabido cómo defender al base serbio Teodosic como ha quedado reflejado en la canasta que le ha dado la victoria a su equipo.[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=sgZrvFraoFQ] Y si todo ello se condimenta con la ya mencionada inoperancia del seleccionador se obtiene la derrota que nos ha apeado de la lucha por las medallas. En conclusión, un verdadero desastre de campeonato.