

Esta será recordada como la fecha en que el alero Lebron James decidió abandonar los Miami Heat y volver a los Cleveland Cavaliers, el equipo de su ciudad natal. En unos Cleveland Cavaliers que para obtener el margen salarial para realizar esta operación se han desprendido del base Jarrett Jack, el escolta Sergei Karasev y el pivot Tyler Zeller con destino los dos primeros a los Brooklyn Nets y el último a los Boston Celtics y se han quedado con seis jugadores en plantilla, una vez incorporado Lebron James, y un escaso espacio salarial para incorporar nuevos efectivos.

Pero este movimiento no puede ocultar la renovación con los Miami Heat del ala-pivot Chris Bosh por cinco años y 118 millones de dolares o el traspaso del base de los Houston Rockets, Jeremy Lin, a Los Ángeles Lakers a cambio de una futura elección de draft y espacio salarial con el que pretendían adquirir al mencionado Bosh pero que les permitirá renovar al alero Chandler Parsons. Y, por último el traspaso del base de los Sacramento Kings, Isaiah Thomas a los Phoenix Suns a cambio de una segunda ronda del draft y una excepción salarial de 7 millones de dolares.