

La selección española de baloncesto afronta con optimismo el inminente Mundial femenino absoluto que se disputará en la Republica Checa. Exceptuando a las americanas y australianas, el seleccionador Jose Ignacio Hernández nos ve con posibilidades de superar al resto de rivales y obtar a medallas gracias a la evolución de las jugadoras jóvenes y a la nacionalización de la pivot de la WNBA Sancho Lyttle. Sin embargo, todo ello desde el repeto a rivales como Francia o Brasil.