

El pasado lunes se hizo oficial una operación a tres bandas entre los Boston Celtics, los Memphis Grizzlies y los New Orleans Pelicans. En la misma, los Celtics recibían al base Austin Rivers de New Orleans y al alero Tayshaun Prince y una futura primera ronda del draft de Memphis; los Grizzlies al base Russ Smith y los derechos sobre una segunda ronda del pasado draft de New Orleans y al alero Jeff Green de Boston; y los Pelicans al alero Quincy Pondexter y una futura segunda ronda del draft de 2015. En mi opinión todos los equipos salen beneficiados con esta operación ya que los Celtics siguen en su proceso de reconstrucción consiguiendo futuras rondas de draft y liberando masa salarial, los Pelicans refuerzan la posición de alero en su aspiración de entrar en los «playoffs» esta temporada y los Grizzlies consiguen un jugador secundario que puede jugar de alero y ala-pivot que amplia sus posibilidades de luchar por el título de la NBA.
