

No pudo en ningún momento el OCB éste sábado en Pumarín contra un Melilla muy superior que no dió opción alguna al equipo ovetense.Y es que el Oviedo Baloncesto sigue naufragando ante los grandes de la Liga demostrando estar un paso por detrás sino en calidad al menos en lectura del partido por parte del cuerpo técnico.Melilla salió embalado y el OCB se perdió lanzando triples hasta estar 10 abajo.A partir de ahí Melilla se limitó a no perder balones y dominar el rebote en ambas pinturas para con una buena circulación de balón en ataque (94 puntos y 23 asistencias) llevarse el triunfo de Pumarín y seguir soñando con el ascenso directo.
Cuando se acordó el OCB de la existencia de la pintura apareció Dan Trist que mantuvo al equipo en el encuentro aunque estuvo demasiado sólo en ataque salvo la ayuda esporádica de Bassas o Miso.Mala lectura del cuerpo técnico del Oviedo Baloncesto que siempre fué a contracorriente de lo que exponían los visitantes.Con 35-46 al descanso salió el Oviedo con la intención de remontar recurriendo de nuevo al juego interior pero incapaces de frenar los ataques melillenses.Sólo quedaba recurrir a la heroica y ni siquiera los 8 triples anotados casi de manera consecutiva en el último cuarto conseguían reducir la ventaja visitante.La mayor profundidad de banquillo y utilización del mismo terminaron de decantar la balanza a favor de Melilla y el OCB ve peligrar su posición de privilegio en una igualadísima LEB Oro.El mejor por parte local fué el australiano Dan Trist (22 pts + 5 rebs) seguido de Ferran Bassas (17 pts + 10 asts).Buena actuación coral por parte visitante (119 de valoración) liderados por Pablo Almazán (17 pts + 3 rebs + 3 asts).
