

Tanto los Celtics como los Lakers han ganado el primer partido de las Finales de Conferencia de la NBA. Por lo tanto ambos son los máximos favoritos para disputarse el anillo de campeones de la NBA. Aunque ambas victorias se han sustentado principalmente en el juego de equipo, también es cierto que en ambos campos los vencedores han mostrado las señas de identidad que tradicionalmente han definido a sus respectivas franquicias, es decir, juego defensivo en los Celtics y ofensivo en los Lakers.
La victoria de los Boston Celtics ante los Orlando Magic se sustentó principalmente en una defensa muy física que rebajó la habitual aportación ofensiva de los jugadores de Orlando, en especial de su estrella Dwight Howard quién sólo pudo aportar 13 puntos muy lejos de los más de 20 puntos de media que había estado consiguiendo este año en «playoffs», y en un juego de ataque repartido entre los veteranos Ray Allen con 25 puntos, Paul Pierce con 23 puntos y Rasheed Wallace con 13 puntos.
Como contraste, la victoria de Los Angeles Lakers sobre los Phoenix Suns se ha sustentado en el juego de ataque destacando por un lado los 40 puntos de su estrella Kobe Bryant y por otro la aportación de los jugadores de banquillo con un Lamar Odom estelar con 19 puntos y 19 rebotes. La aportación de ambos sumada a la de Pau Gasol con 21 puntos además de la de otros jugadores que han superado la decena de puntos ha conseguido contrarrestar la gran aportación ofensiva del equipo de Phoenix donde hasta seis jugadores han superado la decena de puntos, destacando Amare Stoudemire con 23 puntos.