

Un traspaso multiple entre los Dallas Mavericks, Los Ángeles Clippers, los Miami Heat, los Philadelphia 76ers y los Portland Trail Blazers ha propiciado la llegada del escolta Jimmy Butler a los Miami Heat. En esta operación, los Dallas Mavericks se hacen con el alero Derrick Jones Jr. y el ala-pivot Kelly Olynyk, Los Ángeles Clippers al alero Mo Harkless y una primera ronda de draft, los Miami Heat al ya mencionado Jimmy Butler y al ala-pivot Meyers Leonard, los Philadelphia 76ers al escolta Josh Richardson y los Portland Trail Blazzers al pívot Hassan Whiteside. Desde mi punto de vista, el elemento más interesante de este movimiento, a parte de que todos los equipos salen reforzados del mismo, es que demuestra que Jimmy Butler quiere ser la superestrella de una franquicia aunque eso suponga ganar menos dinero y recalar en un equipo peor. Los Philadelphia 76ers podían ampliar su contrato por más dinero que la cantidad por la que lo ha hecho con los Miami Heat y además, en este momento, tienen mejor equipo que la franquicia de Florida, pero allí Jimmy Butler no era la superestrella del equipo y esto lo que lleva buscando desde su llegada a la NBA. En conclusión, su ambición deportiva es más importante para Jimmy Butler que el dinero que pueda ganar lo que demuestra que es un jugador de la antigua escuela de los que querían ganar el anillo por su trabajo y no en superequipos con varias estrellas como hacen los jugadores hoy en día.