

Hoy os traigo un gran partido,nada menos que una semifinal del Campeonato del Mundo que se celebró en España en 1986 entre dos grandes selecciones como Yugoslavia y la Unión Soviética.Reunión de grandes jugadores en ámbos equipos con un duelo de estrellas entre Arvydas Sabonis y Drazen Petrovic.Yugoslavia que venía con Drazen Petrovic como gran estrella (no en vano venía de ganar la Euroliga con la Cibona Zagreb dos años seguidos) contaba con otros buenos jugadores como Alexander Petrovic,Danko Cvjeticanin,veteranos como Radovanovic (importante en Bosna Sarajevo que ese año firmaba por un equipo francés) o el gran Drazen Dalipagic (que hizo un gran campeonato),quizás el precursor y gran referente para toda la gran hornada de jovenes jugadores que fueron apareciendo a finales de los 80 y principios de los 90 en los balcanes.También contaban con jovenes jugadores que poco a poco se iban haciendo hueco en la selección y serían importantes en años venideros como Stojan Vrankovic o Vlade Divac.
Por su parte,la Unión Soviética tenía un gran núcleo de jugadores ya formados y con más experiencia a nivel de selecciones.Liderados por Arvydas Sabonis,que era un ídolo para el aficionado neutral español que no congeniaba en absoluto con los Petrovic y compañía,la URSS contaba también con jugadores de la talla de Alexander Volkov,Valeri Tikhonenko (incluído en el mejor quinteto del torneo),Valdis Valters,Rimas Kurtinaitis,Homicius,Belostenny o Tkachenko,aunque éste último no llegó en gran forma y no tuvo mucha participación.
Y he elegido éste partido como uno de los mejores, además de por los jugadores involucrados en el mismo, por la emoción y por lo extraño de los acontecimientos.Yugoslavia a falta de 45 segundos para el final iba ganando por 9 puntos 85-76 y ya se veía en la gran final.Entonces se desató la locura,Arvydas Sabonis anota un triple,Radovic pierde el balón y Valters anota otro triple para poner a 3 puntos a los rusos.La Unión Soviética no estaba en bonus y las personales significaban saques de banda lo que favorecía a Yugoslavia para restar segundos al crono.Vlade Divac comete dobles y en la última posesión de nuevo Valters anota un gran triple para forzar el tiempo extra.Moralmente los yugoslavos no daban crédito y esos errores les pasarían factura en la prórroga.
La prórroga no fué fácil,defensas duras y errores en el tiro por ambos bandos.Finalmente dos tiros libres de Sabonis a falta de más de 1:30 para el final ponían a la URSS con ventaja 91-90 y el marcador ya no se movió.Yugoslavia estuvo más de los dos últimos minutos sin lograr un sólo punto y los soviéticos con Sabonis como héroe se colaban en una nueva final (la perderían contra USA 87-85).Sabonis con 25 puntos y Tikhonenko con 20 fueron los más destacados de la URSS.Por parte yugoslava Drazen Petrovic con 29 puntos y su hermano Alexander con 15 fueron los mejores.Aquí os dejo éste pedacito de historia del basket mundial.