

Tras unas series más duras de lo esperado tanto los Celtics como los Lakers han llegado a la final de la NBA. Despúes de las dudas generadas en las dos derrotas de sus respectivas series ambos equipos recuperaron sus raíces para vencer en le sexto partido y clasificarse para la final.
En el sexto partido de su serie y tras dos derrotas seguidas los Celtics volvieron al camino que les había dado sus victorias. Y así, desarrollaron una dura defensa, dejando que sólo tres jugadores de Orlando llegaran a los dos dígitos en anotación y un juego ofensivo muy equilibrado con al menos cinco jugadores superando la decena de puntos. En conclusión, usando las señas de identidad de la franquicia más laureada en la NBA.
Por su parte, los Lakers sustentarón su victoria en la enorme figura de Kobe Bryant quien con 37 puntos, buena parte de ellos en el último cuarto, inclinó la balanza del lado de su equipo En esta ocasión ejerció como su escudero Ron Artest con 25 puntos que sirvieron para cubrir el hueco anotador normalmente desempeñado por Pau Gasol. La suma de sus talentos sirvió para cortar las esperanzas de los Suns que, aún siendo un buen equipo, no tienen ese jugador determinante durante todos los partidos de una serie y que si esta rodeado de un buen equipo puede llegar a ser campeón. En definitiva lo que siempre ha definido a los Lakers, grandes equipos liderados por verdaderas estrellas de la NBA.