

Los Oklahoma City Thunder traspasaron el pasado sábado al escolta James Harden junto con el pivot Cole Aldrich y los aleros Daequan Cook y Lazar Hayward a los Houston Rockets a cambio de los escoltas Kevin Martin y Jeremy Lamb, dos futuras primeras rondas de draft y una futura segunda ronda de draft. El convenio firmado el pasado diciembre que penaliza más contundentemente a los equipos que superen el límite salarial y que impedía alcanzar las cifras solicitadas por el escolta de los Thunder y la negativa de este a firmar su renovación en los término presentados por su equipo, convirtiéndole en agente libre al final de la temporada, fueron los detonantes que precipitaron la operación.

En mi opinión, tanto los Oklahoma City Thunder como los Houston Rockets salen beneficiados con esta operación. Los Thunder obtienen a dos buenos escoltas como Kevin Martin y Jeremy Lamb teniéndo que desprenderse solamente del escolta James Harden y de jugadores como el pivot Cole Aldrich y los aleros Daequan Cook y Lazar Hayward que no contaban demasiado en los planes de su entrenador Scott Brooks sin tener que aumentar el coste de su plantilla. Mientras que los Houston Rockets reciben a un jugador que puede llegar a ser una estrella como James Harden además de hacerse con un jugador consistente como el alero Daequan Cook, ya que los de Texas cortaron al alero Lazard Hayward a las pocas horas de cerrarse la operación, y el prometedor pivot Cole Aldrich quién en manos del entrenador de los Rockets Kevin McHale demostrará que había estado siendo infravalorado en los Thunder.