

En la pasada madrugada en España, los principales medios deportivos estadounidenses anunciaron el traspaso del pívot Anthony Davis de los New Orleans Pelicans a Los Ángeles Lakers en una operación que será oficial a partir del próximo 6 de Julio por la normativa de traspasos de la NBA. La llegada de Anthony Davis a los Lakers a cambio del base Lonzo Ball, del escolta Josh Hart, del alero Brando Ingram junto a las elecciones del draft Nº 4 de este año y primeras rondas del 2021, 2022, 2023 y 2024 supone un golpe sobre la mesa de los angelinos que con un sólo movimiento se convierten en un destino muy apetecible para los principales agentes libres de este verano además de un aspirante a todo para la temporada 2019-20. Por su parte para los New Orleans Pelicans, esta operación implica el inicio de un proceso de reconstrucción que se asentará en estos jugadores junto a la previsible elección del ala-pívot Zion Williamson como número uno en el draft que se celebrará el próximo jueves. En mi opinión, ambas franquicias salen ganando con esta operación ya que mientras los Pelicans obtienen jóvenes jugadores con un gran futuro a cambio de un jugador que no iba a renovar con la franquicia al final de la temporada 2019-20, los Lakers se convierten en un destion atractivo para los principales agentes libres de este verano y un aspirante a todo de cara a la temporada 2019-20.