

La pívot de las Phoenix Mercury y del UMMC Ekaterinburg, Brittney Griner, ha sido declarada culpable por un intento de contrabando de narcóticos ilegales en Rusia por lo que debería cumplir una condena de nueve años en una prisión rusa. La jugadora fue detenida el 17 febrero en el Aeropuerto Internacional Sheremetyevo (Moscú) al detectarse que portaba aceite de hachís para vapear, una sustancia ilegal en ese país. La invasión rusa comenzó sólo una semana después de que Griner fuera detenida, pero su detención no se hizo pública hasta el mes siguiente. Aunque Griner asumió el error de portar una sustancia ilegal en Rusia, la defensa argumentó que su consumo era por prescripción médica para mitigar los fuertes dolores crónicos que sufría. La jueza del caso ha considerado como atenuantes tanto que Griner se declarara culpable como sus logros como jugadora de baloncesto. Los abogados de la jugadora han anunciado que se acogerán al plazo de diez días para recurrir la sentencia.