

Ayer fue un día de mucha actividad en los despachos de los Minnesota Timberwolves. En una sola jornada han completado dos operaciones que muestran que la franquicia se encuentra en un claro proceso de reconstrucción.
En el primer movimiento los Timberwolves han enviado a los bases Mo Williams y Troy Daniels a los Charlotte Hornets a cambio del escolta Gary Neal y de una segunda ronda del draft de 2019. En este traspaso ambos equipos salen ganando ya que los Hornets refuerzan su juego exterior con vista a los «playoffs» y los Wolves abren un hueco en su rotación para que sus jóvenes jugadores exteriores acumulen minutos en lo que resta de temporada ya que el veterano escolta Gary Neal no llegue a jugar con ellos.
En la segunda operación los Minnesota Timberwolves han conseguido al ala-pivot de los Atlanta Hawks, Adreian Payne a cambio de una primera ronda protegida del draft de 2017. En este movimiento los Wolves se hacen con un jugador que la temporada próxima podría cubrir con garantías el puesto del ala-pivot Thaddeous Young, quién termina contrato esta campaña, mientras que los Hawks liberan una ficha que les permitirá reforzarse de cara a los «playoffs».