

Mientras que en el quinto partido de la final del Oeste, los Mavs pasaron la prueba definitiva ante los Oklahoma City Thunder, a los que batieron por 100-96 para cerrar la serie con 4-1. Todavía a 4:27 del final, los Thunder aún ganaban por 86-92, tras canasta de Kevin Durant (23 puntos, con 8/20 en tiros), pero un triple de Nowitzki a 1:14 y un robo de Marion a Collison, a 48,9 segundos, que acabó en ‘2+1’ tras falta de Durant desembocaron en el 98-94 para Dallas, ya inaccesible para los Thunder. Aún quedaban dos tiros libres de Westbrook (31 puntos para Oklahoma City)… y otros dos tiros libres, los definitivos, los que iban a ser la clausura de la serie, desde la muñeca de su gran protagonista: Dirk Nowitzki.
Esos dos últimos tiros libres de Nowitzki, a 13,3 segundos del final, tras falta a la desesperada de Eric Maynor, sellaron el 100-96 y, para Nowitzki, quien termino el partido con 26 puntos y nueve rebotes. Pero no hubieran sido posibles, ni quizá el cierre de la serie, sin un providencial rebote ofensivo de Jason Kidd (dos puntos, siete rebotes… diez asistencias), tras una suspensión fallada por Nowitzki a 17,8 segundos. Kidd y Nowitzki también fueron los héroes de los Mavs en el vital cuarto partido, en Oklahoma City.Y también, como en el Oklahoma City Arena, les escoltó un brillante Shawn Marion, más brillante aún en los momentos de la verdad, como en esta remontada definitiva… y en los minutos más vitales, en Oklahoma. Ayer, Marion cerró con 26 puntos (10/17) y ocho rebotes, aunque, obviamente, el rey de esta serie se llama Dirk Nowitzki, que ha promediado 32,2 puntos y 5,8 rebotes en los cinco partidos contra los Thunder.
Por su parte los Heat remataran ayer la final del Este en 4-1 con un inopinado triunfo ante los Chicago Bulls por 80-83, en el United Center de Chicago. Inopinado éxito de Miami, sobre todo, porque a 3:53 del final, los Bulls ganaban por 76-64… para desplomarse con un parcial de 4-19 tras unos fatídicos minutos de su gran estrella, Derrick Rose, que rubricó la catástrofe con el fallo del tiro libre que valía el 81-81, a 26,7 segundos del final. Con 80-81, Chris Bosh reboteó el fallo de Rose, recibió falta de Bogans y selló el 80-83, a 16,8 segundos.
Rose aún tuvo tiempo de ver cómo LeBron James, que dominó los últimos minutos junto a Wade, ponía la mano encima de su último tiro de tres, a siete décimas de segundo. Haslem también acorraló a Rose, a quien el balón llegó… del asediado Kyle Korver. Mike Miller recogió ese último balón suelto tras el tapón de LeBron… y ahí terminó este sueño de Chicago, entre el rugido victorioso de LeBron y Wade, con 28 y 21 puntos respectivamente. Bosh les escoltó de cerca con 20 puntos, diez rebotes y los dos tiros libres definitivos.