

España se impuso ayer 77-68 a Alemania con un resultado que no permite ver la igualdad con que se desarrolló el mismo ya que se llegó al principio del último cuarto con un marcador de 56-55 a favor de los españoles quienes aunque fueron por delante durante casi todos los minutos del partido nunca dieron sensación de tenerlo controlado. Las bajas prestaciones de Pau Gasol, quién se había perdido el anterior partido ante Turquía por unos problemas en el tobillo izquierdo, en los dos primeros cuartos y la incapacidad, ya comentada en anteriores artículos, del seleccionador español para mover el banquillo generaban serias dudas sobre el resultado final. Pero, una soberbia segunda parte de Pau Gasol con 19 puntos quién se unió a la gran labor de Marc Gasol durante todo el choque, quién terminó el mismo con 24 puntos, unida a la aportación de Navarro con 14 puntos y San Emeterio con 12 puntos permitieron que al final el choque del lado español.
Sin embargo, esta victoria no debe hacernos olvidar que todavía debemos enfrentarnos a Serbia y a Francia para intentar asegurar el pase a cuartos de final y que nuestro juego no acaba de ser consistente. Y, sigo repitiendo que el principal responsable de la falta de consistencia de España es el seleccionador quién lleva la mitad del campeonato si usar a todos los jugadores disponibles y repartiendo los minutos que parece más bien arbitraria, sobre todo en el caso de Victor Claver quién no creo que vaya a disfrutar de muchas oportunidades a lo largo del campeonato a pesar de que sus características habrían sido las adecuadas para detener al alero titular de Alemania, R. Benzing, un alero de 2’09 quién termino el encuentro con 10 puntos a pesar de que todavía no es un jugador tan formado como, por ejemplo, los aleros de Serbia, el siguiente rival de España, selección que probablemente derrote a la española como Scariolo siga con su errático comportamiento.