

Esta ha sido una semana bastante movida para el ala-pivot Josh Smith. Al comienzo de la misma era cortado por los Detroit Pistons, convirtiéndose en agente libre, para tres días más tarde convertirse en jugador de los Houston Rockets. De esta manera, el jugador cobrará las próximas 3 temporadas en torno a los 10 millones de dolares de los que sólo una pequeña parte corresponderá a los Rockets quienes se hacen con un ala-pivot versátil que incrementa sus opciones de conquistar el título de la NBA.
En definitiva, los Pistons pagará más de 8 millones a un jugador para que no forme parte de su plantilla por la incapacidad de su Presidente de Operaciones que a su vez es el Entrenador Jefe, Stan Van Gundy, para no conseguir un buen intercambio por el jugador. Como seguidor de los Pistons desde hace más de 25 años creo que el equipo no merece una gestión como esta y que su propietario, Tom Gores, debería vender la franquicia a alguien que tenga más capacidad para fichar a su Presidente de Operaciones y a su entrenador.