

La NBA ha decidido cambiar el formato para la composición de los equipos para el partido de las estrellas del fin de semana del All-Star y que hasta ahora reunía a todas las estrellas separadas por Conferencia. Otro cambio será que cada equipo podrá elegir una organización benéfica a la que el vencedor destinará un donativo como consecuencia del premio recibido por ganar el partido.

Sin embargo, desde esta temporada los dos jugadores más votados de cada Conferencia serán nombrados capitanes y será los encargados de elegir a sus compañeros entre los jugadores más votados por la afición de las Conferencias Este y Oeste de esta manera es muy probable que los jugadores del Este y Oeste se mezclen en los respectivos equipos. A pesar de estos cambios la afición, prensa y jugadores seguirán eligiendo los quintetos titulares de las Conferecia Este y Oeste mientras que los siete reservas por Conferencia serán designados por los entrenadores.
Por lo tanto, el All-Star Game de Los Ángeles 2018, que se disputará el 18 de febrero, será el primero que no tendrá un enfrentamiento entre la Conferencia Este y la Oeste. Otras fechas significativas para esta celebración con nuevo formato serán el 25 de diciembre, cuando se abra el plazo para las votaciones, el 18 de enero, cuando se den a conocer los capitanes y titulares, y por último el 23 de enero, día en el que se anunciarán los reservas.

En mi opinión, esta es una mala decisión ya que en vez de solucionar el problema de los últimos partidos de las estrellas dónde los jugadores se comportaban como si estuvieran en una pachanga entre amigos todavía reforzará esta idea. Para mi el que los jugadores más votados de cada conferencia se conviertan en los capitanes y elijan a sus compañeros generarán equipos descompensados y que desvituaran la esencia de este deporte que es un juego de equipo y no una suma de individualidades.