

La pasada madrugada, la NBA oficializó el traspaso del base Lou Williams de Los Ángeles Lakers a los Houston Rockets a cambio del alero Corey Brewer y de la primera ronda del draft de 2017 del equipo de Houston. En mi opinión, esta es una operación benificiosa para ambos equipos ya que los Rockets logran un jugador especializado en aportar anotación desde el banquillo, arma imprescindible para cualquier equipo que quiera intentar lograr el anillo de campeón de la NBA, y los Lakers una primera ronda de draft y un jugador veterano con una gran ética de trabajo que facilitarán el proceso de reconstrucción de la franquicia.