

El pasado 23 de Abril los Oklahoma City Thunder anunciaron el despido de su entrenador, Scott Brooks, tras 7 años al frente de la franquicia. Su despido se había dado por casi seguro desde el momento en que los Thunder no lograron acceder a los «playoffs» por el título. Esta ha sido una campaña en la que debido a las lesiones de sus estrellas, las carencias de Brooks como entrenador, es decir, mala lectura de los partido y escasa habilidad para construir una buena rotación, se ha visto claramente expuestas lo que ha llevado a su despido.
Una semana más tarde, el 30 de Abril, la franquicia hizo oficial el fichaje del entrenador Billy Donovan, una vez transcurridos los cinco años de sanción establecidos por la NBA en la temporada 2007 cuando unos días más tarde de ser presentado como técnico jefe de los Orlando Magic decidió renunciar a su puesto. Donovan había sido el entrenador del equipo universitario de Florida durante las últimas 19 temporadas. Donovan está considerado como un técnico con una gran lectura de los partidos y capaz de sacar el máximo de sus jugadores con una gran variedad de sistemas ofensivos y defensivos. En conclusión, los Thunder han buscado un entrenador más preparado y exigente que su predecesor para intentar retornar a la senda de los triunfos y volver a ser un aspirante al anillo de la NBA.