

Ayer los New York Knicks presentaron oficialmente a Phil Jackson como su jefe de operaciones para los próximos cinco años a razón de 12 millones de dolares por temporada. Sin lugar a dudas, Jackson con sus 11 anillos de campeón de la NBA es el mejor técnico de la historia de la competición. Sin embargo, en los Knicks deberá demostrar su capacidad para construir un equipo campeón a partir de una plantilla perdedora en la que la próxima temporada estarán comprometidos 67 millones en 9 jugadores y su estrella, Carmelo Anthony, es agente libre con la posibilidad de recalar en franquicias con más aspiraciones como los Chicago Bulls y los Houston Rockets donde además podría ganar el mismo dinero que en su actual equipo.

A pesar de todas estas dificultades, Jackson tiene a su favor el hecho de poseer plenos poderes en los Knicks con el anuncio oficial de su dueño, Jim Dolan, de que permanecería en la sombra, haber puesto a Jerry Krause, constructor de los Chicago Bulls campeones, como su ejemplo a seguir y el hecho más que factible de tener contratado como entrenador jefe a un hombre de su confianza como Steve Kerr. En conclusión, la contratación de Phil Jackson por parte de los Knicks parece una sabia decisión pero solo el tiempo dirá si será exitosa.