

Las finales de conferencia de los «playoffs» de la NBA parecen que van a ser más largas de lo esperado tras lo visto en los dos primeros partidos. Tanto Orlando como Phoenix, en mayor medida, han demostrado por qué habían llegado a sus respectivas finales de conferencia.
En el caso de Orlando, su victoria en Boston ha sido el resultado de una mayor fluidez ofensiva con hasta cinco jugadores superando la decena de puntos, destacando D. Howard con 32 puntos y J. Nelson con 23 puntos, y del estancamiento de los jugadores de banquillo de los Celtics en este mismo apartado. Aunque esta victoria es una buena señal para la franquicia de Florida, no creo que vaya a cambiar el destino de la serie ya que la ventaja de Boston (3 – 1) sigue siendo muy amplia y no creo que dejen escapar esta oportunidad de volver a la gran final de la NBA.
La victoria de los Suns es más significativa ya que por un lado ha supuesto igualar su eliminatoria con los Lakers (2 – 2) y por otro demostrar que la anterior victoria no había sido un espejismo. En este partido, la clave de la victoria ha venido de la aportación ofensiva del banquillo de Phoenix el cuál ha aportado 39 puntos superando ampliamente al de los Lakers cuya contibución se ha reducido a 20 puntos y este es un lastre muy grande si juegas a ganar anotando más que tu rival. En conclusión, este triunfo de Phoenix supone que la serie necesitará al menos de seis partidos para dilucidar el vencedor lo que supone mayor cansancio para el que acceda a la gran final dando ventaja a su rival de la Conferencia Este, muy probablemente Boston.