

Y siguen cayendo las derrotas para el Oviedo Baloncesto de local.El fortín de Pumarín está dejando de ser el talismán de antaño y éste domingo el Oviedo sumaba una nueva derrota ante el Clínicas Rincón que se limitó a hacer lo justo y necesario para llevarse el triunfo a Málaga liderado por sus dos referentes más sólidos,Guillén y Sanchez.No es que el Oviedo perdiera muchos balones(sólo 8 frente a los 18 del rival) lo que ocasionara la pérdida del encuentro,fué mas bien los 15 triples convertidos por los malagueños ante la pasividad defensiva de los azules lo que derivó en la derrota local.
Y es que el Clínicas metió 15 como podía haber metido 30 ya que sus tiradores lo hacían completamente liberados.A pesar de la nula defensa local y de la baja de Bassas en la dirección de juego los locales se iban al descanso 3 abajo (36-39).La segunda parte comenzaba con los mismos derroteros y los malagueños se limitaban a seguir su «entrenamiento» dominical lanzando triples sin oposición alguna.Muñoz y Perez estaban bien defendidos y tenían que ser Sanchez y Tresnak quienes mantuvieran a los locales vivos en el marcador (59-69).Arenas se olvidó de Levesque,que no había estado nada mal en la primera mitad,y siguió confiando en Schreiber,Neighbour o Tresnak al que la inspiración no suele durarle mucho.
En el último cuarto Creus se lesionaba(buen partido del catalán) y dejaba a los locales sin director de juego.A pesar de la nula defensa,de las bajas,las lesiones,de Schreiber,Neighbour y compañía, el efecto Pumarín siempre aparece y con más corazón que cabeza y un ruido ensordecedor en el ambiente que pareció hacer mella en los visitantes, los locales con Perez y Muñoz más metidos en faena se ponían a sólo 3 puntos.En la jugada final Muñoz erró el triple que fué a parar a las manos de Neighbour que sujetado por un rival anotaba una canasta inverosimil.Lo más esperpéntico de la situación es que los arbitros no pitaron falta ante la incredulidad del público,jugadores (locales y visitantes) y todo ser que abarrotaba las gradas de Pumarín.Derrota en conclusión que deja bien a las claras que el OCB debe cambiar su quinteto a uno con 4 «bajitos» que se amolde más al estilo de juego del año pasado o seguirán lloviendo las derrotas en Pumarín.