

El pasado 14 de Abril los Minnesota Timberwolves destituían a su entrenador, Sam Mitchell, comenzando así la tarea de reclutar un nuevo técnico para la temporada 2016-17. Esta labor quedo concluida ayer jueves con el anuncio hecho por la franquicia de la contratación de Tom Thibodeau como su Entrenador Jefe y Presidente de Operaciones para los próximos 5 años con un salario de 8 millones de dolares por temporada.
La incorporación de Tom Thibodeau parece un acierto por su prestigio como entrenador, especializado en crear buenos equipos en el aspecto defensivo que ha sido una de las carencias de los Timberwolves este curso, y su fama de trabajador incansable. Sin embargo, desde mi punto de vista, esta también presenta algunos riesgos ya que sus cinco años en los Bulls dibujaron a un técnico al que le costaba confiar en los jugadores jóvenes, elemento que caracteriza a la plantilla de los Timberwolves donde sus principales jugadores son menores de 26 años, que no sabía aprovechar rotaciones amplias de jugadores y que además tenía serías dificultades para construir un juego ofensivo creativo. En conclusión, creo que su etapa en Minnesota será un exito o un rotundo fracaso pero no se quedará en un termino medio.