

El pasado lunes se confirmó el intercambio de jugadores entre los Chicago Bulls y los Cleveland Cavaliers en el que los Cavs recibían al alero Luol Deng mientras que los Bulls obtenían al pivot Andrew Bynum y una primera ronda de draft este mismo año a partir de la elección número 13 y dos futuras rondas de draft en los años 2015 y 16. Ya el mismo martes se anunciaba que los Bulls liberaban a Bynum y sus quince millones de contrato de sus libros lo que muestra que la operación por su parte siempre había estado fundamentada en la necesidad de liberar espacio salarial para no tener que pagar impuestos por sobrepasar el límite impuesto a los equipos en la presente y en la próxima campañas. Por su parte los Cavs, según la mayoría de los analistas, han obtenido un jugador que les permitirá, si las lesiones no lo impiden, convertirse en un equipo de «playoffs» este mismo curso aunque puedan perder a Deng este mismo verano cuando se convierta en agente libre salvo que le ofrezcan un contrato que les mantendría cercanos al tope salarial y no les daría demasiado margen de movimientos en el mercado de este verano pero con el que mantendrían un núcleo solido de jugadores con los que competir en la conferencia Este.
Esta operación parece indicar que los Bulls han decidido renunciar a la temporada a cambio de tener una buenas elecciones en el draft del verano y capacidad monetaria para convencer a agentes libres para la próxima campaña mientras que los Cavs han apostado claramente por ser un equipo de «playoffs» esta temporada y afrontar su futuro desde esta posición. En definitiva, ambos equipos salen ganando con un movimiento que les permitirá tener un equipo mejor en futuras campañas.