

La universidad de Connecticut se ha proclamado campeona de la NCAA en categoría masculina al derrotar en la final a la universidad de Butler por 53 a 41 en una de las finales con el marcador más bajo que se recuerden. El título se decidió en la defensa y aunque esta es la especialidad de Butler los UConn estuvieron mejor. Otro aspecto determinante fue la producción de las dos estrellas de los campeones pues tanto Walker con 16 puntos como Lamb con 12 puntos mantuvieron el tipo mientras que en Butler sólo Mack con 13 puntos tuvo una actuación aceptable.
Mientras que para Butler esta es sus segunda derrota consecutiva en una final universitaria. Esta victoria ha supuesto el tercer título universitario tanto para los UConn, tras siete años de espera, como para su entrenador Jim Calhoun.