

La ACB ha planteado un ordago a las reclamaciones de la asociación de arbitros al hacer pública su última oferta a este colectivo y avisar que si no se llega a un acuerdo entonces se contratarán arbitros foráneos para pitar los partidos que quedan de la liga regular y los «playoffs». El problema de esta decisión es que abre la puerta a reclamaciones posteriores al poder producirse el hecho de que algunos partidos sean pitados por arbitros sin calificación legal para hacerlo. En mi opinión, este no es sólo un problema de dinero si no más bien de poder y de control del producto del que todos quieren sacar tajada pero, ambas partes ,deberían darse cuenta que este desencuentro lo único que genera es una mala imagen del colectivo arbitral, de los clubes y en definitiva de la competición en sí misma por lo tanto su deber es intentar llegar a un acuerdo y evitar que se siga dañando el prestigio del baloncesto español.